Érase una vez un conejito que paseaba por el campo felizmente, triscando entre la hierba
y mordisqueando cositas, hasta que de repente empezó una fuerte tormenta y la lluvia
empezó a empapar a nuestro conejito. Éste, asustado y mojadito, se acercó a un árbol
donde reposaba a cubierto de la lluvia en su nido un pajarito.

-Pajarito, pajarito- dijo el conejito- déjame resguardarme de la lluvia en tu nido, por favor.
-Nada de eso, este nido es muy pequeño y sólo cabe uno –respondió el pajarito secamente.
-Por favor pajarito, haz un esfuerzo, llueve mucho y me estoy empapando, además, soy pequeñito y no ocupo mucho –replicó el conejito.
-¡Nada de eso!-le gritó el pajarito- este nido es mío y no tengo por qué compartirlo, además estás todo empapado y me lo ibas a mojar.
-Por favor, por favor pajarito, ten piedad de mí y déjame resguardarme de la lluvia, te prometo que en cuanto acabe me marcharé –le suplicó el conejito, que cada vez estaba más y más mojado.
-¡Que no, joder! ¡Me cago en todo! Que este nido es mío y nada más que mío, jódete y mójate bajo la lluvia –le espetó el pájaro muy desagradablemente.
-Por Dios, pajarito, te lo pido por tus muertos –rogó el conejito totalmente empapado y mojado- ¡déjame subir a tu nido a resguardarme de la lluvia, haré lo que quieras, lo que me pidas!
-¡Ostia puta! ¡Me cago en los clavos de cristo! ¡Te he dicho que no! ¡Y mil veces no. no y no! ¡Que te den por el culo!

FIN.


Moraleja: Cuánto más duro se pone el pajarito, más se moja el conejito.

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Dentro del espejo

Hay un tipo dentro del espejo que me mira con cara de conejo ¡Oye, tú! tú que me miras.
Oye tú, no te acerques demasiado, busco pelea y estás a mi lado. De un puñetazo me cargo el espejo, le rompo los dientes a cara de conejo.
Hay un tipo dentro del espejo que me mira con cara de conejo

Sintoniza con Cara Conejo

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