Situación geográfica; La República de Haiti o Haití es un país de América Central, situado en la parte occidental de la isla La Española y que limita al norte con el océano Atlántico, al sur y oeste con el Mar Caribe o de las Antillas, y al este con la República Dominicana.

Situación política; Haití está constituido en forma de república semipresidencialista según la Constitución aprobada en 1987, pero cuya vigencia quedó suspendida desde entonces en varias ocasiones por la violencia política, particularmente tras el golpe de estado militar de 1991 y la crisis de 2004 que forzó la intervención de Naciones Unidas mediante el destacamento de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH). Tras un proceso electoral tutelado por la comunidad internacional en 2006, el Jefe del Estado, elegido por sufragio universal, es René Préval mientras que la Asamblea Nacional de Haití designó en 2009 a Jean-Max Bellerive como primer ministro.
Situación económica; La economía de Haiti generó en 2009 un PIB de solamente 6.908 mil millones de dólares y una renta per cápita de 772 dólares,[3] lo que la convierte en la más pobre de todo el continente americano y una de las más desfavorecidas del mundo. El 80% de su población vive bajo el umbral de pobreza y un 75% de ella es dependiente de un sector de la agricultura y pesca organizado en pequeñas y frágiles explotaciones que sólo permiten la subsistencia debido a su fragilidad por la carencia y empobrecimento del suelo disponible...

Más de dos siglos de penurias;
Haití y el reinado del terror; En su país, Duvalier utilizó tanto el asesinato como la expulsión para eliminar a sus adversarios políticos. Se calcula que fueron más de 30.000 las personas asesinadas. Los ataques llevados a cabo contra Duvalier por algunos militares fueron reprimidos con una especial dureza; en 1967 la explosión de algunas bombas en las cercanías del Palacio Presidencial acarreó la ejecución de veinte oficiales de la Guardia Presidencial. En esta oportunidad, los barcos de la marina bombardearon durante casi todo el día el Palacio Nacional. Eran barcos viejos, tres en total, que armados con cañones obsoletos hicieron su mejor esfuerzo por sublevarse y derrocar a Duvalier. En el transcurso de dicho día la única oposición que hubo de parte de las fuerzas leales a Duvalier fue el intento de repeler a los marinos sublevados con el único avión de la Fuerza Aérea, un P-54 reliquia de la Segunda Guerra Mundial. El avión al filo del medio día intentó ametrallar a uno de los barcos fallando todas las ráfagas de ametralladora disparadas. Las trazadoras hicieron impacto únicamente en el mar azul profundo de la bahía. La refriega entre barcos y el P-54 duró unos cuantos segundos. Acto seguido el avión aterrizó y no volvió a despegar más. Es probable que hubiese recibido algún daño. Al filo del atardecer los barcos tomaron rumbo a Cuba llegando a Guantánamo en donde recibieron asilo. En tierra quedaron docenas de marinos que por alguna u otra razón no pudieron abordar. Sus casas fueron saqueadas y luego quemadas. Aquellos que corrieron con mejor suerte lograron refugiarse en las embajadas. La Embajada de Guatemala recibió a la familia de uno de los Capitanes que participó en el ataque. Aquellas familias que no lograron huir en los barcos y que no pudieron obtener asilo en alguna embajada, sin duda corrieron con una suerte terrible. Su reinado del terror mantuvo el país bajo su control directo hasta el momento de su muerte en 1971.

Fue glorificado por sus seguidores casi como un dios y a su muerte, según su voluntad, y la Constitución que él mismo había diseñado, le sucedió su hijo, Jean-Claude Duvalier, Baby Doc, que pasó a ser Presidente vitalicio cuando sólo contaba 19 años de edad. A la muerte de François Duvalier, Haití era el país más pobre de América, ocupaba el primer puesto en analfabetismo y la salud pública estaba en un estado desastroso.

Al ser derrocado su hijo quince años más tarde, en 1986, el cuerpo de François Duvalier fue desenterrado y apaleado ritualmente.

Haití hoy, en enero de 2010:
Un dato de justo antes del terremoto; Justo después del terremoto, desde Nueva York, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió al Consejo de Seguridad aumentar en 3.500 efectivos las fuerzas de paz en Haití, de casi nueve millones de habitantes, de los que un 80% viven en la extrema pobreza.

Antes del terremoto el organismo tenía 9.000 hombres, incluidos 7.000 militares de 18 nacionalidades, de los cuales varias decenas perecieron en la catástrofe.

0 ¿Algo que Comentar?:

Dentro del espejo

Hay un tipo dentro del espejo que me mira con cara de conejo ¡Oye, tú! tú que me miras.
Oye tú, no te acerques demasiado, busco pelea y estás a mi lado. De un puñetazo me cargo el espejo, le rompo los dientes a cara de conejo.
Hay un tipo dentro del espejo que me mira con cara de conejo

Sintoniza con Cara Conejo